Este viaje es fácil de subir, pero difícil de bajar. Xu Huo, el protagonista, es un tipo realmente inteligente: ni mártir, ni charlatán, y en un juego donde las reglas devoran a la gente, mantiene una calma que asusta. Desde la masacre sangrienta del tren de selección inicial, pasando por la cacería en serie en el balneario, hasta los enigmas retorcidos del pueblo de los decibeles, cada paso lo da al filo de la navaja, pero siempre encuentra la salida más retorcida para abrirse paso. No es el más fuerte, pero sin duda es el que mejor sabe "jugar": engañar con boletos, pescar con señuelos, matar con manos ajenas, convirtiendo las reglas del juego en su propia arma. Y lo mejor de todo: en medio del caos donde todos se salvan a sí mismos, él mantiene una línea ética, dándole a esta brutal lucha por sobrevivir un toque de humanidad. Si estás harto de historias vacías de poder y quieres ver a un protagonista que avanza paso a paso usando su cabeza en un juego mortal, esta novela definitivamente vale la pena seguir. ¿Qué más hará en el siguiente nivel? Me da curiosidad.