Chapter 2185: El Ancla del Mundo Espiritual
El interior del espacio espiritual era vasto y silencioso.
Xu Huo flotaba en la oscuridad infinita, su cuerpo rodeado por una tenue luz. Frente a él, una enorme estructura parecida a un ancla flotaba lentamente, emitiendo una luz azul tenue que pulsaba rítmicamente, como si fuera un corazón vivo.
"¿Esto es... el ancla del mundo espiritual?" murmuró Xu Huo para sí mismo.
El ancla era enorme, de al menos decenas de metros de altura, y su superficie estaba cubierta de intrincados patrones que brillaban con un resplandor sobrenatural. Alrededor del ancla, innumerables líneas de energía fluían, conectándose con el espacio circundante, como si mantuvieran todo el mundo espiritual en funcionamiento.
"Has llegado."
Una voz familiar resonó desde la distancia. Xu Huo se giró y vio a una figura emergiendo lentamente de la oscuridad. Era una mujer de cabello plateado, con una túnica blanca que ondeaba sin viento. Sus ojos eran como estrellas, profundos y brillantes.
"¿Eres tú?" Xu Huo frunció el ceño. "¿La guardiana del mundo espiritual?"
La mujer sonrió levemente. "Puedes llamarme Ancla. Soy la manifestación de la conciencia de este mundo espiritual."
"¿Entonces sabes por qué estoy aquí?" preguntó Xu Huo.
"Lo sé." El Ancla asintió. "Has venido a buscar la verdad sobre el mundo espiritual."
Xu Huo guardó silencio por un momento. "El mundo espiritual... ¿qué es exactamente? ¿Por qué existe? ¿Y por qué está conectado con el mundo real?"
El Ancla no respondió de inmediato. En cambio, levantó una mano y trazó un círculo en el aire. En el círculo apareció una imagen: una ciudad bulliciosa, con gente yendo y viniendo, todos con expresiones normales.
"Este es el mundo real," dijo el Ancla. "O al menos, lo que la mayoría de la gente percibe como el mundo real."
Luego, con otro gesto, el círculo cambió. Ahora mostraba un mundo extraño, con edificios distorsionados, cielos de colores cambiantes y criaturas imposibles.
"Y este es el mundo espiritual," continuó. "Un mundo que existe en paralelo al real, pero que la mayoría de la gente no puede ver."
"¿Entonces por qué algunos pueden verlo?" preguntó Xu Huo.
"Porque tienen el don," respondió el Ancla. "O la maldición, dependiendo de cómo se mire. Los súper evolucionadores mentales tienen la capacidad de percibir y entrar en el mundo espiritual. Es un don que pocos poseen."
Xu Huo reflexionó sobre sus palabras. "¿Y el ancla? ¿Qué papel juega?"
El Ancla miró la enorme estructura flotante. "El ancla es el punto de apoyo del mundo espiritual. Sin él, el mundo espiritual colapsaría, y todo lo que contiene se derramaría en el mundo real. Sería un caos total."
"Entonces, ¿el ancla es como... un pilar que sostiene el mundo?"
"Exactamente." El Ancla asintió. "Pero últimamente, el ancla ha estado inestable. Algo está perturbando el equilibrio del mundo espiritual."
"¿Qué podría perturbarlo?"
El Ancla guardó silencio por un momento. "Hay alguien... o algo... que está tratando de controlar el mundo espiritual. Si lo logran, podrían manipular la realidad misma."
Xu Huo frunció el ceño. "¿Quién?"
"No lo sé con certeza," admitió el Ancla. "Pero sé que está relacionado con el poder de la súper evolución temporal. Alguien está usando el tiempo para interferir con el mundo espiritual."
"¿Evolución temporal?" Xu Huo recordó los encuentros anteriores con evolucionadores temporales. "¿Como los que usan el tiempo para manipular eventos?"
"Sí." El Ancla levantó la mano, y en el aire apareció una imagen de un reloj de arena girando lentamente. "El tiempo es una fuerza poderosa. Puede cambiar el pasado, el presente y el futuro. Pero cuando se usa para interferir con el mundo espiritual, las consecuencias pueden ser desastrosas."
"¿Qué tipo de consecuencias?"
"El mundo espiritual y el mundo real están conectados," explicó el Ancla. "Si alguien manipula el tiempo dentro del mundo espiritual, podría alterar eventos en el mundo real. Podría cambiar la historia, borrar personas de la existencia, o crear realidades alternativas."
Xu Huo sintió un escalofrío. "¿Y cómo puedo detenerlo?"
El Ancla lo miró fijamente. "Debes encontrar la fuente de la interferencia. Está oculta en algún lugar del mundo espiritual, protegida por poderosas barreras. Solo alguien con tu capacidad puede atravesarlas."
"¿Mi capacidad?"
"Eres un súper evolucionador mental," dijo el Ancla. "Tu poder espiritual es excepcional. Puedes percibir cosas que otros no pueden, y puedes navegar por las profundidades del mundo espiritual. Eres el único que puede hacer esto."
Xu Huo guardó silencio por un momento. "¿Y si fallo?"
El Ancla sonrió con tristeza. "Entonces el mundo espiritual colapsará, y con él, el mundo real. Todo lo que conoces dejará de existir."
Xu Huo respiró hondo. "Entiendo."
"Pero no estás solo," agregó el Ancla. "Hay otros que te ayudarán. Aliados en el mundo real y en el espiritual. Debes confiar en ellos."
"¿Quiénes son?"
"Los encontrarás en el camino," dijo el Ancla crípticamente. "Por ahora, debes prepararte. El viaje será peligroso."
El Ancla levantó ambas manos, y una luz dorada envolvió a Xu Huo. Sintió una oleada de energía espiritual fluyendo a través de él, fortaleciendo su conexión con el mundo espiritual.
"Te he dado un regalo," dijo el Ancla. "Una parte de mi poder. Te ayudará a superar los obstáculos que encontrarás."
Xu Huo miró sus manos, que ahora brillaban con un resplandor dorado. "Gracias."
"Ve ahora," dijo el Ancla. "El tiempo se agota. Encuentra la fuente de la interferencia y detenla."
La figura del Ancla comenzó a desvanecerse, y el espacio espiritual a su alrededor empezó a girar. Xu Huo sintió que era arrastrado hacia afuera, hacia el mundo real.
Cuando abrió los ojos, estaba de vuelta en la habitación del hotel. La luz dorada aún brillaba débilmente en sus manos, pero poco a poco se desvaneció.
Se puso de pie y miró por la ventana. El cielo exterior estaba oscuro, pero podía sentir la presencia del mundo espiritual, pulsando justo debajo de la superficie de la realidad.
"El ancla del mundo espiritual..." murmuró. "Tengo que encontrar la fuente de la interferencia."
Sacó su comunicador y marcó un número.
"¿Carol? Necesito que reúnas al equipo. Tenemos una nueva misión."