El joven Xiao Chen surgió del clan Xiao, tres años de silencio y, de repente, el rugido de un dragón. Con el Caldero de los Cien Refinamientos de los Nueve Dragones en mano, refina todo lo mundano —no es una frase vacía, sino el juramento de aplastar cualquier obstáculo. Desde el momento en que su propia familia lo trató como un inútil, entendió que en este mundo donde las artes marciales lo son todo, solo el poder puede proteger a quienes ama. Por sus hermanos, no dudaría en teñir el cielo de sangre; por su amada, haría temblar los nueve cielos. Aunque tenga que masacrar a millones, restaurará la gloria del clan Xiao.
Lo que hace que esta novela acelere el pulso es la arrogancia y determinación del protagonista, esa actitud de "río mientras empuño mi espada". Cada vez que lo acorralan, desgarra la soberbia de sus enemigos con una postura aún más dominante. Esa satisfacción de escalar desde lo más bajo, rompiendo a golpes cada injusticia, se lee con un placer arrollador. Y lo mejor es que no es un bruto sin cerebro: refina calderos, prepara pócimas, avanza paso a paso, y cada avance te hace esperar con ansias cómo sorprenderá a todos la próxima vez.
Si estás harto de protagonistas sumisos y amargados, *El Dios Marcial Supremo* te devolverá esa emoción y adrenalina de cuando empezaste a leer novelas en línea. El camino de Xiao Chen apenas comienza, y lo que viene no te lo puedes perder.