Capítulo 1: Completar el encargo de la Bruja Lunar, obtener una recompensa cuantiosa y acumular fundamentos para ascender al nivel supremo.
El viento nocturno soplaba frío, llevando consigo el aroma a humedad del bosque profundo. En un claro oculto entre los árboles, una figura envuelta en una capa negra se arrodillaba en el suelo, con la cabeza gacha y la respiración contenida.
—¿Así que eres tú quien ha respondido a mi llamado? —la voz de la mujer era etérea, como el tintineo de campanas de jade al chocar, pero con un toque de autoridad que no admitía réplica.
La persona arrodillada levantó ligeramente la cabeza, dejando ver un rostro joven y firme bajo la capa. Sus ojos negros como la tinta reflejaban la luz plateada de la luna llena en lo alto.
—Soy yo, señora Bruja Lunar. He recibido su encargo y he venido a cumplirlo.
La Bruja Lunar, vestida con una túnica blanca como la nieve bordada con runas plateadas, se mantenía de pie a tres pasos de distancia. Su rostro estaba cubierto por un velo translúcido, solo sus ojos brillaban con un resplandor sobrenatural bajo la luz de la luna.
—Este encargo no es sencillo. Necesito que vayas al Bosque de las Sombras Eternas, encuentres la Flor de Noche Eterna y me traigas sus pétalos. A cambio, recibirás tres gotas de Esencia Lunar y un manual de cultivo de nivel intermedio.
El joven apretó los puños ocultos bajo la capa. Esencia Lunar... ese era el recurso que más necesitaba en este momento. Con ella, podría romper el cuello de botella en el que llevaba estancado medio año y dar el salto hacia el nivel de Maestro.
—Acepto el encargo.
La Bruja Lunar asintió levemente y extendió la mano. Un mapa brillante como la luz de la luna flotó hacia el joven.
—Este mapa te guiará hasta la ubicación de la Flor de Noche Eterna. Pero ten cuidado, en el Bosque de las Sombras Eternas acechan bestias feroces y trampas mortales. Si no estás seguro, será mejor que retrocedas a tiempo.
—No se preocupe, señora. Estoy preparado.
El joven guardó el mapa en su pecho, se puso de pie y se inclinó profundamente. Sin más palabras, se dio la vuelta y se adentró en la oscuridad del bosque.
La Bruja Lunar lo observó alejarse, y una sonrisa apenas perceptible se dibujó bajo su velo.
—Interesante... este chico tiene un espíritu fuerte. Quizás realmente pueda lograrlo.
Tres días después, el joven regresó al claro. Su capa estaba rasgada en varios lugares, y en su brazo izquierdo tenía una herida vendada apresuradamente, de la que aún manaba sangre. Pero en su mano derecha sostenía firmemente una flor que emitía una tenue luz plateada, con pétalos que parecían tejidos de luz lunar, exhalando un aroma embriagador.
—Señora Bruja Lunar, aquí tiene la Flor de Noche Eterna.
La Bruja Lunar tomó la flor, y una chispa de sorpresa brilló en sus ojos.
—Increíble. Realmente lo lograste, y en solo tres días. Parece que subestimé tu fuerza.
Ella chasqueó los dedos, y tres gotas de un líquido plateado como la leche flotaron en el aire, emitiendo una energía pura y densa. Al mismo tiempo, un antiguo manual de cuero cayó en las manos del joven.
—Esta es tu recompensa. Tres gotas de Esencia Lunar y el Manual de Cultivo de la Vía Estelar. Úsalos bien.
El joven recibió los objetos, y una oleada de alegría recorrió su corazón. Con estos recursos, no solo podría romper el cuello de botella, sino también acumular una base sólida para su futuro camino hacia el nivel supremo.
—Gracias, señora Bruja Lunar.
—No hay necesidad de agradecerme. Esto es un trato justo. —La Bruja Lunar guardó la Flor de Noche Eterna y lo miró con interés—. Pero si en el futuro tienes otros encargos difíciles, ¿estarías dispuesto a ayudarme de nuevo?
El joven sonrió levemente.
—Con tal de que la recompensa sea generosa, estaré encantado de servirle.
La Bruja Lunar soltó una risa ligera, y su figura comenzó a desvanecerse lentamente bajo la luz de la luna.
—Entonces, nos veremos de nuevo, joven cazador de sombras.
Cuando su figura se desvaneció por completo, el claro volvió a quedar en silencio. Solo la luz de la luna seguía bañando la tierra, como si nada hubiera ocurrido.
El joven apretó el manual y la Esencia Lunar en sus manos, y una luz firme brilló en sus ojos.
—El nivel supremo... tarde o temprano, lo alcanzaré.