Capítulo 4: La ejecución de un hechicero supremo de este mundo.
El anciano de la túnica negra levantó su bastón, y una luz negra se disparó hacia el cielo. En un instante, el cielo se cubrió de nubes oscuras, y un rayo de color púrpura cayó directamente sobre la cabeza de Lin Ming.
Lin Ming ni siquiera levantó la cabeza. Con un movimiento de su mano, una espada de luz dorada atravesó el rayo y continuó su avance imparable.
—¡¿Qué?! —los ojos del anciano de la túnica negra se abrieron de par en par. Su hechizo de nivel supremo había sido roto tan fácilmente.
Pero antes de que pudiera reaccionar, la espada de luz dorada ya había llegado frente a él. El anciano apenas tuvo tiempo de levantar un escudo protector, pero la espada lo atravesó como si fuera de papel, atravesando directamente su pecho.
—Tú... —el anciano de la túnica negra miró el agujero en su pecho, su rostro lleno de incredulidad—. ¿Cómo es posible...? Soy un hechicero de nivel supremo de este mundo...
Lin Ming retiró su espada y dijo con indiferencia:
—Un hechicero de nivel supremo de este mundo, ¿y qué? Ante un verdadero cultivador, no eres más que una hormiga.
El anciano de la túnica negra cayó de rodillas, la luz en sus ojos se desvaneció gradualmente. Hasta su último aliento, no podía entender por qué un joven aparentemente común poseía un poder tan aterrador.
Lin Ming guardó su espada y miró el cuerpo en el suelo, negando con la cabeza con indiferencia. Este mundo era demasiado débil; incluso el llamado hechicero de nivel supremo no era rival ni siquiera para un cultivador del nivel de Fundación.
—Parece que este mundo tiene un límite en su poder. Si quiero avanzar más, tendré que encontrar una manera de romper este mundo —murmuró Lin Ming para sí mismo, mientras su figura se desvanecía lentamente en el lugar.