Capítulo 86: Ya no juego, mi cartera se movió
La aparición de César golpeó las mentes, ya de por sí no muy brillantes, de Morley y la Discípula Lunar como un rayo caído del cielo, haciendo que las experiencias pasadas afloraran en sus recuerdos.
—¿C-cómo… compensamos?
Aunque Morley no estaba segura de nada, igual preguntó. En aquel entonces no habían firmado ningún contrato, pero no pensaba echarse para atrás con lo de haber perdido los Cubos Solares.
No es que Morley fuera especialmente honesta o ingenua. Como Ángel de Batalla, solía enfrentarse a todo tipo de infractores, y era bastante astuta. Para entonces ya había deducido una cosa: la única razón por la que ella y la Discípula Lunar seguían vivas, sin que cierto cazador las hubiera liquidado, era porque él codiciaba sus monedas de alma.
Poco antes, la Discípula Lunar había sugerido que Morley se cambiara de ropa, se vistiera más femenina, y tratara de llevarse bien con Su Xiao. Al menos, para que no la atraparan y asaltaran cada dos por tres. Morley se negó rotundamente, diciendo que su dignidad no se lo permitía. Como Ángel de Batalla, también tenía su orgullo.
En realidad, había otra razón para su negativa: en el mundo del Imperio de la Arena, cuando trabajó como Ángel de Batalla del Paraíso del Apocalipsis, tuvo la rara oportunidad de colaborar con Su Xiao para eliminar a los infractores liderados por Fei Shi.
El resultado fue que Morley ganó sin mover un dedo. Cómodo, sí, pero recordaba perfectamente cómo Fei Shi, de belleza gélida y porte elegante, fue decapitada de un solo tajo. Un solo golpe de Su Xiao.
La idea estúpida de la Discípula Lunar, en pocas palabras, era que Morley lo sedujera. Morley le respondió: "¿Y por qué no vas tú? Me estás mandando a la muerte".
—En cuanto a la compensación, delegamos todo en César. Ahora César es nuestro administrador financiero. ¡César, ataca!
La expresión y el tono de Baja tenían algo de "suelta al perro".
César le hizo un gesto a Bubú, quien le respondió con un dedo medio, dejando a Morley y la Discípula Lunar completamente desconcertadas.
—Señoritas, ¿no nos invitan a pasar?
César sonrió con sorna, señalando la puerta con la marca del Paraíso del Apocalipsis. La Discípula Lunar iba a decir algo, pero Morley le dio una palmada en la espalda, callándola.
—Vengan pues~
Morley empujó la puerta del refugio. La Discípula Lunar, algo taciturna, la siguió. Para ella, aquel refugio era su nidito de supervivencia, algo que, aparte de Morley, jamás debía compartirse con nadie. Era su costumbre como invocadora de oleadas.
Morley pensaba distinto. Al entrar en su habitación segura, estaban en su territorio. Si surgían desacuerdos durante la negociación, a lo sumo se pelearía a insultos con Baja. Pero si ocurrían en el vestíbulo del refugio, tendría que enfrentarse a la negociación física de Su Xiao.
Su Xiao entró en la habitación segura del equipo del Paraíso del Apocalipsis. Apenas cruzó la puerta, notó que el estilo era diferente al de su propia habitación. No era la habitación original del castillo, sino una ampliada mediante tecnología espacial a partir de ella.
La habitación medía unos trescientos metros cuadrados, con sala, dormitorio, baño y todo lo necesario. En la pared había una pantalla LCD ultrafina que ocupaba casi toda la superficie. A unos metros, un sofá semicircular y una mesa de centro de cristal, con frutas, botanas y todo tipo de cosas. Hasta había dos controles de videojuegos y una tableta para regular la temperatura ambiente.
Al ver esto, Baja maldijo en voz baja: "¡Qué chingados!", pero considerando que era el rico Paraíso del Apocalipsis, todo parecía tener sentido.
Morley y la Discípula Lunar estaban como si nada. Se cambiaron a las pantuflas y fueron directo al refrigerador, sacando bebidas frías y helados.
—Esta vez el trato está regular.
—Sí, bastante regular.
Morley y la Discípula Lunar se sentaron en el sofá, con aire relajado.
La habitación segura de Su Xiao era la original del castillo. ¿Era mala? No realmente. No tenía ambiente cómodo ni electrodomésticos modernos, pero tenía a la sirvienta Anas.
La habilidad de Canción de Cuna de la sirvienta Anas aumentaba considerablemente la velocidad de recuperación del valor de cordura.
La habitación segura del Paraíso del Apocalipsis también aceleraba la recuperación del valor de cordura, pero era mucho más lenta que la Canción de Cuna de Anas.
Eran dos estilos diferentes de privilegio: uno hacía sentir al contratista cuidado, el otro era puro pragmatismo.
César colocó un taburete frente a la mesa de centro, sosteniendo algo parecido a un terminal de pago. Apuntó a Morley y a la Discípula Lunar, y dijo:
—Señoritas, hablemos de la compensación. Primero, perdimos dos Cubos Solares. Dada la situación actual, es casi imposible que volvamos al Mundo de la Arena. ¿No creen?
—Eh… parece que sí.
La Discípula Lunar también pensaba que ya no podían regresar al Mundo de la Arena, y que no había oportunidad de recuperar los Cubos Solares. Qué ingenua. César quería exactamente esa frase: que admitiera que era muy difícil volver.
—Exacto, no podemos regresar al Mundo de la Arena. Así que los Cubos Solares son equipo de edición limitada y descatalogada.
—¿Qué?
La Discípula Lunar supo que había metido la pata. En cuanto algo se relacionaba con "edición limitada", el precio se disparaba.
—Señoritas, el conjunto de la Iglesia del Sol tiene cinco piezas. Sin el Cubo Solar, el valor de las otras cuatro piezas baja drásticamente. ¿Quieren compensar esa pérdida?
—No.
Morley respondió rápido, para evitar que su amiga idiota dijera algo incorrecto. La otra siempre se escondía, no trataba mucho con la gente y no conocía la maldad del mundo.
Lástima que Morley tampoco supiera de la maldad del mundo. Los contratistas del Paraíso del Apocalipsis con los que había tratado antes, comparados con Su Xiao y César, eran demasiado honestos.
—¿No quieren compensar la pérdida de las otras cuatro piezas? Bueno, está bien, cederemos.
—¡Genial!
Morley se alegró por dentro. Había logrado reducir la compensación.
—Pero, en comparación con la pérdida material, el daño moral es más difícil de soportar. Tienen que pagar una compensación por daño moral.
—┌(。Д。)┐
Morley y la Discípula Lunar no sabían qué decir. Era una trampa. Justo cuando dijo que no tendrían que pagar por las otras cuatro piezas, ya les estaba metiendo la compensación por daño moral. ¿Negarse? Morley sospechaba que si se negaban, luego les pondrían algo peor.
—Les haré el cálculo, escuchen —dijo César, presionando el equipo de grado inmortal que parecía un terminal de pago, mientras continuaba—: Primero, perdimos dos Cubos Solares. El valor del equipo en sí, lo fijamos tentativamente en 100 monedas de alma.
César miró a Morley y a la Discípula Lunar en busca de aprobación. Para esas dos ricachonas, era una nimiedad. Ambas asintieron, pensando para sí: "Con este precio, la compensación por daño moral tampoco será gran cosa".
—En cuanto a la compensación por daño moral, mi oferta es de 150 monedas de alma. ¿Qué opinan?
—Máximo 100 monedas de alma. No puede superar el valor del objeto perdido.
—Sí, sí, tiene razón.
César asintió con aprobación y presionó unas cuantas teclas más en el terminal.
—Total, 200 monedas de alma. Discípula Lunar, rápido, paga.
Morley casi se rió al hablar. ¿Tanto escándalo para esto? ¿Solo esto?
—Esperen, no se apresuren —dijo César, levantando el índice. Su expresión se volvió seria—: 200 monedas de alma son solo la pérdida directa de los Cubos Solares. También están las pérdidas indirectas. Según sé, la propiedad del Cubo Solar es aumentar el valor de cordura en un 50%. Seguramente, cuando usaron los Cubos, ya sabían de este bonus.
Al oír esto, Morley y la Discípula Lunar se quedaron calladas, sintiendo un extraño nerviosismo.
—Amigos, en este mundo, el valor de cordura es vida, riqueza y el estándar de cuánto se puede ganar. Hay lugares a los que no se puede entrar con poco valor de cordura. Tomando como base a un contratista normal de octavo rango, que gana 1000 monedas de alma por mundo, y tenemos que pasar cuatro mundos de pintura, dividido entre dos, son 500 monedas de alma.
Perder los Cubos Solares significa que, como mínimo, un contratista pierde 500 monedas de alma. Con suerte, serían unas 1300 monedas de alma de ganancia perdida. Si hablamos del poder de combate de un cazador, esa cifra se triplica, es decir, 3900 monedas de alma.
Además de esto, si por ello se pierde el quinto lugar, la pérdida es aún mayor. Así que 3900 se cuadruplica, dando 15,600 monedas de alma.
Finalmente, según mi algoritmo personal de "2 de entrada, 14.59 de salida", el total a pagar es de 113,802. Redondeando, serán 120,000 monedas de alma. Y para que no se diga, les perdonamos las 200 monedas de alma de antes. Aquí tienen la factura, échenle un vistazo.
César arrancó el recibo del terminal, una tira de casi ocho metros, y se lo dio a Morley, quien lo tomó aturdida.
—Unidades, decenas, centenas, miles, decenas de miles, cien mil… Sí, son 12,000. Discípula Lunar, ¿ves el número? Son 12,000, ¿verdad?
Morley se sentía extraña. No sabía si era por algún equipo, pero las palabras de César le sonaban lógicas. Sin embargo, al ver que tenía que pagar 12,000 monedas de alma, sintió que algo andaba mal. La cuenta debía tener un error.
Pero luego pensó que ella y la Discípula Lunar habían conseguido el Corazón de Bestia, y que pagar 12,000 monedas de alma no era gran cosa. Aunque… ¿por qué no tenía 12,000 monedas de alma? Tampoco era tanto dinero.
Morley estaba llena de dudas. Sentía que 12,000 monedas de alma no era mucho, pero al mismo tiempo no podía pagarlo.
¡De repente! Morley despertó. ¡¿Cómo que 12,000 monedas de alma no es mucho?! ¡Hasta 1,000 monedas de alma es una fortuna! Un equipo de grado inmortal normal cuesta unas 3,000 monedas de alma. Seguro había sido influenciada por algo, y su sentido del valor se había nublado.
Morley miró el terminal de César con desconfianza. Ese equipo había distorsionado su percepción del valor de las cosas, haciéndole sentir que nada era caro.
—Sé que no tienen tanto efectivo. Les recomiendo el "Crédito Goblin". Quince cuotas con intereses bajos, bueno, intereses tan altos que te mueres mal. ¡Puaj! Esta máquina del diablo, cómo me afecta.
César golpeó el terminal contra la mesa de centro, casi metiendo a Morley y a la Discípula Lunar en un préstamo online.
La Discípula Lunar no dijo ni una palabra. Había dejado de pensar. Morley, por su parte, parecía decir "qué difícil es mi vida".
—¡¿Cómo vamos a pagar 12,000 monedas de alma?! ¡Son unos demonios! Máximo 3,000.
—¡Trato hecho!
—¿?
Morley no reaccionó de inmediato. La diferencia era enorme. Originalmente iba a decir 300, pero pensó que 300 y 12,000 estaban muy lejos, y que decir eso podría provocar una golpiza.
Justo entonces, Morley recibió un aviso del Paraíso del Apocalipsis.
[Aviso: Estás realizando una transacción con Nicolás César.]
[Has transferido, a través de Nicolás César como intermediario, 3,000 monedas de alma al Cazador · Kukulin · Noche Blanca.]
[En esta transacción, César deducirá de tu propiedad un 3.76% de comisión sobre el monto de la transacción (3,000 × 3.76%), que se pagará a Nicolás César: 112.8 monedas de alma.]
[112.8 monedas de alma no es un número entero, activando la habilidad exclusiva de César · Redondeo. Has pagado 120 monedas de alma.]
Morley se recostó en el sofá, con aspecto aún más apático, pero por dentro estaba tranquila. Para ella, todo lo que se pudiera resolver con monedas de alma no era un problema.
Revisó el fondo de su mina. Ya tenía 51,953 monedas de alma, producto de las ganancias de los mineros que trabajaban en su mina. Para cuando terminara este mundo, el fondo tendría al menos 60,000 monedas de alma. Al regresar al Paraíso del Apocalipsis, podría retirarlas. Con mina, se podía dar el lujo.
La Discípula Lunar se enderezó. Miró a César, luego a Su Xiao, y pensó que esto no podía quedar así. ¡Quería venganza!
No podía ganar peleando, ni insultando. Decidió que Papá Apocalipsis le hiciera justicia. Iba a denunciar a esos dos. No es que fuera cobarde, era ser prudente.
[Aviso: Has denunciado exitosamente al Árbitro · Nicolás César.]
[Aviso: Has denunciado exitosamente al Cazador · Kukulin · Noche Blanca.]
[Ya hay 1,729 contratistas del Paraíso del Apocalipsis que han denunciado a Kukulin · Noche Blanca. Mensajes de denuncia: "Sospechoso de infracción", "Esta persona entró a un mundo de rango inferior al suyo, aplastando con su poder, seguro es así, ¡sinvergüenza!", "Durante la Guerra de Mundos, invocó criaturas externas de forma ilegal (enjambre, muchísimas)", "Quiere cortarme la cabeza", "Este cabrón seguro usa hacks", "Secuestró a un sanador, ¡Papá Apocalipsis, hazme justicia!", "Su carisma es negativo, seguro es un infractor…"]
[Ya hay 1,953 contratistas del Paraíso del Apocalipsis que han denunciado a Nicolás César. Mensajes de denuncia: "Transacción ilegal", "Estafa", "Suplantación de intendente", "Arbitraje injusto", "Habilidad despreciable", "Me tiró un calcetín (casi muero)", "¿Por qué este tipo puede poner un puesto en el mercado del Paraíso del Apocalipsis? ¡No mames!", "Este ladrón alteró atributos de equipo no certificados por el Paraíso…"]
[Tu denuncia ha sido aceptada. Recompensa especial: Título de Denunciante Experto.]